23 mayo 2012

Carta abierta a los cines


El domingo fui al cine y fue una de las peores experiencias que he tenido.
Esa ocasión me di cuenta que los cines no están hechos para los que nos gusta ir al cine. Por más salas premium que saquen siempre sucede lo mismo: hay comida por todos lados. Suelos pegajosos y salas hediondas a manteca por el popcorn. Pero eso no es lo peor. La gente es lo peor, esa que come con la boca abierta, esa que escarba el paquete de popcorn para sacar hasta el último resto pegado en el papel, esa que mastica fuerte, esa que deja todo sucio, esa que lanza la comida por los aires. Eso es lo peor.

Las salas premium es lo mismo, pero sin el popcorn. En este caso son unas sabrosas (y aromáticas) quesadillas, o papas con tocino, o un filete de carne con arroz. Ah, y los mozos no dejan de pasearse durante toda la película.

El cine no tiene respeto por quienes disfrutamos del cine.
Por eso pirateo. Por eso prefiero bajar la película en HD y verla en mi casa, en silencio para disfrutar del 7º arte.

Así que les dejo este consejo a los cines: Hagan salas de cine para cinéfilos, donde lo único que importa es la película.

Quiero ir al cine a ver cine.