23 mayo 2012

Carta abierta a los cines


El domingo fui al cine y fue una de las peores experiencias que he tenido.
Esa ocasión me di cuenta que los cines no están hechos para los que nos gusta ir al cine. Por más salas premium que saquen siempre sucede lo mismo: hay comida por todos lados. Suelos pegajosos y salas hediondas a manteca por el popcorn. Pero eso no es lo peor. La gente es lo peor, esa que come con la boca abierta, esa que escarba el paquete de popcorn para sacar hasta el último resto pegado en el papel, esa que mastica fuerte, esa que deja todo sucio, esa que lanza la comida por los aires. Eso es lo peor.

Las salas premium es lo mismo, pero sin el popcorn. En este caso son unas sabrosas (y aromáticas) quesadillas, o papas con tocino, o un filete de carne con arroz. Ah, y los mozos no dejan de pasearse durante toda la película.

El cine no tiene respeto por quienes disfrutamos del cine.
Por eso pirateo. Por eso prefiero bajar la película en HD y verla en mi casa, en silencio para disfrutar del 7º arte.

Así que les dejo este consejo a los cines: Hagan salas de cine para cinéfilos, donde lo único que importa es la película.

Quiero ir al cine a ver cine.

16 marzo 2012

Me carga la gente

Siempre me he preguntado por qué soy tan malo para las reuniones sociales como carretes, asados, fiestas y aquelarres, y llegué a la conclusión que no me gusta la gente.
Disfruto los fines de semana en mi departamento solo, haciendo nada. Contrario a todo el mundo, me gusta ir al cine solo y mientras más vacía esté la sala mejor (por eso voy a la primera función de la mañana). Me carga caminar con gente, prefiero la compañía de los audífonos y el shuffle de iTunes.

Estoy cinco días a la semana por ocho horas con gente, ya sea en la micro, en el metro o en el trabajo y, para mí, eso es suficiente (quizás demasiado). Por eso las tardes de los días hábiles y los fines de semana me pertenecen, son solo para mí y nadie más.

Me carga tanto la gente que en verdad deseo que llegue luego el apocalipsis zombie. Me carga tanto la gente que a veces tengo los audífonos puestos sin música, solo para que no me hablen. Me carga tanto la gente que prefiero tener una moto a un auto, porque no quiero llevar a nadie. Me carga tanto la gente que cuando en la calle me preguntan por alguna dirección, la doy mal (a veces es porque en verdad no sé de qué me hablan). Me carga tanto la gente que me carga ir a una tienda a comprar, por eso lo hago por internet.

Así que si alguna vez te miro feo, no te preocupes tanto. No es porque seas gordo, negro, indígena, peruano, cuico, pobre, chuncho, albo, viejo, pendejo, emo o flaite. Te miro feo porque eres gente y trato a todos por igual. Yo no discrimino.

Bendiciones.